
El eslabón perdido de la evolución humana podría ser un fósil de un prosimio de 47 millones de años de antigüedad, bautizado en honor a Darwin con el nombre de “Darwinius masillae”. Los expertos lo han descrito como “la octava maravilla del mundo” porque, a su entender, supone el fin de la búsqueda de una conexión directa entre los humanos y el resto del reino animal que inició Charles Darwin hace 200 años.
Los descubridores de este fósil, al que llaman “Ida”, no dudan en asegurar que se trata de la prueba más clara de la transición de las especies. “Va a enseñarnos nuestra conexión con el resto de los mamíferos. Es el único que nos conecta directamente con ellos”, asegura el prestigioso naturalista inglés Sir David Attenborough.
“Ida”, de tan sólo 53 centímetros de altura, ha sido estudiado en secreto durante dos años por un equipo internacional de expertos en fósiles dirigido por el profesor del Museo de Historia Natural de Noruega, Jorn Hurum. Tras completarse la investigación, fue trasladado a Nueva York. Ahora ha sido presentado al mundo coincidiendo con el bicentenario del nacimiento de Darwin.
Desenterrado hace 25 años
“Darwinius masillae” fue encontrado por un cazador de fósiles aficionado hace unos 25 años en Messel, un antiguo cráter volcánico cerca de Frankfurt (Alemania). Este coleccionista, ajeno a su importancia, lo enmarcó y lo tuvo colgado en una de las paredes de su casa durante 20 años. Posteriormente llegó a manos del profesor Hurum a través de un tratante privado.
Del análisis llevado a cabo por Hurum y su equipo se extrae que “Ida” fue un “lemur-mono”, porque se encuentra entre ambos grupos, que vivió hace 47 millones de años en el periodo del Eoceno. Se trataba de una hembra joven que se alimentaba de frutas, semillas y hojas.
De sus rasgos físicos destaca que tenía uñas en vez de garras y sus pulgares opuestos indican que se sitúa en el inicio de la raíz de la evolución humana, cuando los primeros primates desarrollaron características que después les harían convertirse en humanos. Otro rasgo clave es la forma del hueso del talón de su pie, igual a la que posteriormente desarrollaron los humanos.
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Siempre sale información sobre le origen del ser humano. Yo creo que eso jamás lo vamos a saber pero siempre es bueno seguir en esa busqueda. Saludos desde Provi
Comentario por araceli ferrada — 21 Mayo 2009 @ 19:27